Archivos para Diciembre 2007

De la Home Kisito ens arriba…

Chers Amis et Partenaires,
Nous vous souhaitons un joyeux noël et
nos voeux les meilleurs pour 2008 (paix, joie, prospérité).
“Devenir enfant, tu l’as réalisé pour notre joie à tous pour celle des enfants,
pour un monde qui doit redevenir enfant”.
Sr Sébastienne Amouzougan
Directrice Générale/Home Kisito

Ajuda d’emergència

Acabem de rebre la carta de la Germana Adelaida.

La campanya d’ajuda  d’emergencia seguira fins que l’escola quedi acabada i el nens vagin a classe normalment, per tant us animem a tots a que hi col.laboreu i a que hi feu particips a tota la familia aprofitant les festes nadalenques.Ja hem enviat 10.250 € i l’ONG Ateneo del Mon ens ha promès 8.000 € i el cost total es de 58.904 dolars aproximadament 40.000 €

El compte per rebre els donatius es 2100 0078 31 0300415499

Clara

Hola Rafa, te envío mi aportación al foro de opinión que se ha creado en torno a Hombori.
Saludos.

Hola soy Clara. Quiero hacer mi aportación a este foro de opinión que se ha creado en torno a Hombori. Maria, Anna y yo estuvimos allí a mediados de julio 2007. Nos costó aclimatarnos al excesivo calor, y las condiciones en que vivíamos pero superamos la prueba. Creo que sería ridículo vivir en condiciones mejores  pues es lo que hay allí, y es una manera de valorar todo lo que tenemos  en nuestra situación de privilegio. En esto coincidimos con la mayoría de las opiniones expresadas. Ahora bien durante nuestra estancia en el hospital nos llamó la atención que no se veía ningún enfermo, la mayor parte del tiempo el personal estaba tumbado en los bancos de la entrada, pudimos clarificar las ideas cuando al visitar los poblados, para distribuir los vales de asistencia médica, las mujeres nos explicaron que no acudían al hospital porque después de la visita médica se pretendía cobrar un dinero que no procedía. Todo esto se debía a una mala praxis de la persona que dirige el hospital. Tengo que decir que si nosotros pudimos desarrollar nuestro trabajo fue gracias a la estimable ayuda de Ton Ton y nuestro chofer Amadou pues el Dr. Yussuf aun estaría a estas horas reflexionando y pensando a que poblados deberíamos ir. Por todo esto no coincidimos para nada con las opiniones que no escatiman alabanzas hacia este Dr., y que a mi me han asombrado muchísimo, hasta el punto de pensar si he estado en otro Hombori. Exceptuando esto, la experiencia ha sido muy buena y enriquecedora.

 

CLARA

Patricia

Hola Rafa, he estado leyendo los comentarios de los voluntarios y me ha apetecido compartir mi experiencia con ellos, así que haré un pequeño resumen. Por cierto rafa, ahora los mails me llegan 3 veces jeje. Un saludo!
 
Hola, me llamo Patricia, soy una enfermera que fue de voluntaria al hospital de Hombori en agosto-septiembre de este año. Me ha parecido muy curioso leer las diferentes vivencias que pueden tener las personas habiendo viajado a un mismo lugar. Ya me había dado cuenta de esto hablando con otra voluntaria (Hortensia), parecía que habíamos ido a lugares distintos! . No hablaré de las carencias de Hombori ya que ya las han citado muchos voluntarios.
He podido valorar mi experiencia y sintentizar mi vivencia una vez volví a España, porque allí a cada momento recibía estímulos nuevos y muy distintos, la verdad no me daba tiempo a pensar. Incluso me llevé 2 libros creyendo que leería mucho y no abrí ni la primera página.
Lo cierto es que a diferencia de Beni, a mí me impactó la habitación del hospital porque era mucho mejor de lo que esperaba. Yo creo que no falta nada. Además tal y como ha dicho otra voluntaria, no me sentiría bien viviendo allí tan sumamente mejor que el resto de la gente cuando se supone que voy con el objetivo de ayudar y no de estar cómoda. Tampoco hubiera vivido el contraste al volver a España, una sensación que no cambio por nada. De pronto se me reorganizó la escala de valores, me dí cuenta de todo lo que tenemos aquí de una forma mucho más consicente que antes. El simple hecho de entrar a mi lavabo fue una experiencia chocante, por no hablar del resto de la casa y de la forma en la que vivimos aquí, que parece que si no tenemos de todo no somos nadie… Y en realidad, tantos bienes materiales ocupan un espacio espiritual importante en nosotros que bien en Hombori se sustituye por cosas mucho más profundas y sencillas como hacer reir a un niño… poniéndote en la cabeza 2 tronquitos de árbol recreando los cuernos de una vaca y jugar a que vas a alcanzarle. O ese té que tomas sin prisa por las tardes charlando tan amenamente con la gente del pueblo, sin saber ni que hora es porque no importa. Lo cierto es que para mí fue terapéutico vivir con lo mínimo (que en realidad a mi parecer tenía más que nadie ya que mi casa no estaba hecha de adobe ni olía a cabra).
Me sentí muy bien tratada por todo el mundo. Allí son pobres en recursos pero tan ricos en otras cosas!. Agradezco a todo el mundo su hospitalidad.
Estoy deacuerdo con Victor en cuanto a que hay que confiar en Sanogoh a pesar de que viva mejor que nadie. Creo que es una persona con mucha sensibilidad y se preocupa por su gente; no hay más que ver cómo le saludan cuando va por el pueblo, sobretodo los niños que le quieren con locura. Tan sólo viéndole poner una inyección ya te das cuenta de eso, porque trata a la gente con mucho cariño. Claro está que no es cómo un médico de aquí, pero es que no hay que olvidar el lugar en el que estamos y la cultura en la que viven; tienen prioridades distintas. Por ejemplo el tema de la higiene casi es inexistente, pero paraos a pensar… ¿cómo va a tener la misma importancia que aquí si la gente vive en casas hechas con adobe, junto a los animales, chinches, pulgas y demás? No obstante creo que es algo a trabajar en Hombori, pero creo que para eso haría falta un sensibilizador trabajando allí durante mínimo un par de años. No es tan fácil como llegar allí y decir: esto tiene que estar limpio.
Bueno en general, la experiencia fue muy grata y estoy deseando volver el año que viene.
Si todavía no estais aburridos con mi mail kilométrico os contaré la vivencia más fuerte que tuve allí y que es el reflejo de muchas otras cosas que suceden.
 
Hama Haidara es un chico con un trastorno psicótico (yo creo que esquizofrenia, pero haría falta que fuera un psiquiatra) que estaba encadenado del pie desde hacía 5 meses. Rafa me lo enseñó y se me encogió el corazón más que con cualquier otra cosa. Es muy fuerte ver a una persona encadenada en una chavola de adobe a oscuras, con un recipiente para la comida como si fuera un perro. Lo habían atado porque tenía crisis de agitación y agredía a los demás (sobretodo a su made, a quién le había roto el brazo el año anterior).
Sanogoh me explicó muchas cosas de ese chico y realmente le preocupaba pero allí la psiquiatría queda en un 5º plano; él tenía formación en muchas cosas pero no en trastornos psiquiátricos y su tratamiento. Buscamos en la farmacia del hospital a ver si había medicación psiquiátrica entre las donaciones y encontramos Haloperidol. Me dió miedo dárselo ya que allí reaccionan mucho con cualquier fármaco. Pensé en una dosis mínima (que aquí sería hasta infraterapéutica) e ir subiendo con los días hasta encontrar la buena.
Fuímos a verle con Sanogoh, el chico no quería saber nada y no confiaba en su madre para nada, no quería medicación. Pero Sanogoh habló con él con mucho tacto y finalmente aceptó el tratamiento.
¡¡El resultado fue sorprendente!! a los 2 días ya le soltaron y el chico corría a sus anchas por el pueblo hablando con todo el mundo sin agitarse ni perder el control. El resto del tiempo que estuve allí ví como él fue uno más y hacía una vida más o menos normal. Así que se puede deducir que no padece un trastorno grave. Ahora hay que garantizar que siempre tenga medicación ya que seguramente precisa de un tratamiento crónico.
Por eso animo a todo el mundo a colaborar con el proyecto de salud mental que propone la ONG. Hay más casos como este que pueden tener una solución sencilla o no. Pero es muy fuerte que una persona pase de vivir encadenada a pasear pro el pueblo con tan solo un poco de intervención. 
 
Espero no haberos aburrido, me ha gustado mucho leer todas las experiencias de la gente, es curioso ver lo que se lleva cada uno.

Un saludo a todos!!

l’opinió de l’Anna Calvet

De forma molt escuta, m’agradaria recolzar el mail que ha escrit l’Eva, pq crec com ella, que moltes de les propostes podrien ser útils, però altres són intentar occidentalitzar o desenvolupar de forma precipitada i seleccionada un lloc que no té pq seguir amb les nostres costums i tradicions. Tan de bo cada casa pogués tenir aigua corrent i electricitat, però fer de l’edifici d’estada dels voluntaris un petit oasi enmig de la realitat d’Hombori, no em semblaria ni necessari ni ètic.

De totes maneres, tal com diu l’Eva cada vivència té diferents interpretacions en funció de qui i com es visquin, i nosaltres ho vam viure com l’oportunitat d’estar-nos de totes les comoditats que tenim a casa nostre i apreciar les petites coses, així que simplement és una opinió.
Fins aviat.

Anna

Una altra opinió

Hola,

 

Em dic Eva, formo part del grup de 5 noies recent llicenciades en medicina que el mes de Març passat vam estar  a Mali fent una campanya de vacunació per la Comuna d’Hombori. La nostra experiència allà es pot definir en una sola paraula, i crec que les meves companyes hi estarien d’acord, increïble.

Com vosaltres (grup de la Beni), també ens vam allotjar a casa a l’Amadou a l’arribada a Bamako, i he de dir, que en els primers moments va ser una mica estrany, millor dit impactant, tot era molt diferent, sobretot  la manera com es tractaven entre ells i les relacions entre els diferents membres de la família. Hi havia fets que se m’escapaven de la meva manera de veure les coses, però és que estàvem convivint amb persones d’una altra cultura, la cultura musulmana. Però va ser a partir d’allà que vaig decidir intentar  conèixer i “entendre” una mica com era la seva cultura . Respecte la casa de l’Amadou, nosaltres hi vam estar molt bé. L’Amdou pertany a una família musulmana i en bona posició econòmica dins la capital de Mali. Nosaltres ens vam allotjar a casa seva tan a l’arribada com els dies abans de marxar del país. Vam decidir dormir a l’aire lliure ja que la calor que feia, era per nosaltres, insoportable. Teníem matalassos amb mosquiteres que vam col.locar sota el porxo de la casa. Respecte al menjar, ens van cuidar molt bé. Van adaptar la seva cuina a una cuina més semblant a l’occidental, i a la tornada ens van cuinar alguns dels plats típics d’allà. Vam tenir sempre que vam voler l’opotunitat de dutxar-nos (cosa que no vam saber aprofitar la primera vegada que vam estar a casa seva), i és allà on vàrem veure l’últim lavabo “occidental” del viatge. Per mi les condicions en què vam estar van superar de molt el que m’imaginava que trobaria. Anàvem a Mali, un país de l’Àfrica i en un “viatge” de voluntariat, no esperava trobar les comoditats d’un hotel

 

A l’arribada a Hombori, ja de nit, no vàrem tenir ocasió de veure masses coses ni fer-nos a la idea del lloc on estàvem. Una vegada de dia, va començar la nostra “exploració” de la zona. Nosaltres també ens vam allotjar a la casa annexe a la d’en Youssouf Sanogo, el metge d’Hombori. Tot era nou, rebíem masses estímuls de cop. Intentaves retenir i assimilar tot el que passava al teu voltant, però era impossible. Tot ens despertava curiositat i nosaltres despertàvem curiositat a la resta, sobretot a la mainada. Respecte a la casa que ens van cedir per viure, no podíem demanar res més. Disposàvem d’una aixeta al pati d’on podíem aconseguir aigua en qualsevol moment, disposàvem d’una casa coberta amb 4 habitacions, de 5 llits i d’una zona de dutxa amn un cubell i letrina. Em sentia una persona massa privilegiada en comparació a la resta de gent d’allà. He de dir que només vam dormir un parell de dies a dins de la casa, deprés vam decidir dormir a l’aire lliure i així ho vàrem fer.

 

He escrit aquestes quatre ratlles per divergir una mica de les propostes de millora que han proposat la Beni i les seves companyes.

Crec totalment innecessaris molts dels punts proposats a la primera llista. Personalment, crec que si s’ha de fer alguna inversió, és de cara a l’Hospital, no de la comoditat dels voluntaris. Si s’han de col.locar estanteries és a l’Hospital, per poder col.locar més medicaments i material sanitari. I que si s’han de posar més metres de PVC que sigui per fer arribar l’aigua a l’Hospital i millorar la higiene. I que si s’ha de col.locar una nevera, amb el que suposa de despesa energètica de generadors, sigui per poder conservar en més bon estat les vacunes.

Jo no em sentiria gens bé vivint en un lloc privilegiat amb “aigua corrent”, llum, nevera per conservar els aliments…. sapiguent que la gent del meu voltant viu en unes condicions quasi infrahumanitàries, veient a dones i nens que han de recórrer 2-3 km. diaris per anar a buscar aigua d’un pou, o passar dies sense menjar perquè no tenen aigua per cuinar.

 

Per altra banda, si que estic d’acord en que hi hauria d’haver una selecció dels medicaments que es deriven cap allà, ja que una gran majoria  no hi tenen utilitat . Sobre qui ha de gestionar la medicació és un tema delicat. Ja n’havíem parlat amb en Rafa. Nosaltres crèiem que els medicaments que es portaven des de la ONG s’haurien de lliurar sense que els malalts els haguessin de pagar.  Sobre el tema de la cartilla sanitària, crec que és un ideal. Allà, pel que vàrem poder veure, la majoria de vegades no hi ha diagnòstics, només es tracten els símptomes i signes, i de manera aguda. I, malauradament, només tenen accés a la sanitat uns quants, cosa que està canviant de mica en mica gràcies als tiquets convalidables per visites mèdiques i medicaments. També seria molt bo poder tenir-hi sempre  un metge, ja sigui de Mali o algun voluntari format en medicina tropical (les malalties d’allà són molt diferents a les que veiem nosaltres a aquí).

Respecte al conèixer la cultura del lloc on vas, jo, personalment m’havia interessat prèviament a fer el viatge en llegir una mica sobre Mali. Però va ser el parlar amb en Rafa, el que ens va atançar d’una manera molt més real al que en trobaríem en arribar a Mali. Els mapes que ens va dibuixar, les explicacions que ens va donar, les fotos i reportatges que ens va passar… també seria interessant parlar amb altres voluntaris abans de marxar.

 

He escrit aquestes ratlles només per dir que la impressió que me’n vaig endur jo crec que és diferent a la de la Beni. I el fet de llegir el que ella ha escrit em fa veure el que passa a cada instant de la vida, el que un mateix fet no és viscut de la mateixa manera per tothom. No hi ha una manera millor que l’altre, simplement són punts de vista i opinions diferents

.

A la tornada de Mali, no vaig escriure un mail per explicar quines van ser les nostres experiències… ara veig que hagués sigut interessant fer-ho.

La Beni i companyas han tornat de Hombori

Todo el viaje desde que hemos salido de Barcelona, ha salido según lo previsto, en el aeropuerto de Casablanca, nos hemos puesto las primeras para poder colocar el equipaje de mano ( tal como nos dijo Rafa) y ha sido perfecto.

A la llegada a Bamako, nos estaba esperando Amadou con otro señor que por el hecho de cargar las bolsas del Rafa de la cinta transportadora a un carro y del carro al coche nos ha cobrado 500 fcfas ( por bolsa), nos ha parecido un abuso, creemos que esta tarea lo tenía que haber hecho Amadou y estar incluido todo en las 15.000 cfas por persona que nos cobró posteriormente por venir a recogernos y buscarnos alojamiento para la noche siguiente, también es cierto que nos dejó dormir en su casa ( pero no en muy buenas condiciones).

La llegada al hospital de Hombori y a la vivienda donde deberíamos pasar los 21 días fue apoteósica, no había luz y cuando abrimos las linternas una nube de saltamontes nos envolvió para darnos la bienvenida.

Cuando a la mañana siguiente nos despertamos, la realidad fue aún más dura, Rafael ya nos había advertido pero siempre cabía la posibilidad de que no fuera para tanto.

Así y todo hemos creado un buen equipo, hemos sabido adaptarnos al medio, hemos solventado las dificultades, nos hemos llevado bien como grupo , hemos podido llevar a término los objetivos que nos habíamos propuesto y todo ha ido bastante bien.

Hemos de decir también que hay cosas que se pueden mejorar y que detallo a continuación.

- poner un tubo de PVC desde el gripo y en línea recta hasta la habitación que hay enfrente y poder tener una fregadera, el desagüe se podría dejar para un pequeño jardín / huerto al pie de la ventana de dicha habitación.

- En el mismo lugar colocar una cocina y armarios ó estanterías.

- Del mismo tubo, colocar una desviación para ducha, solo son unos metros más.

- Colocar estanterías en las habitaciones para poder colocar los propios enseres.

- Instalación de mosquiteras en todas y cada una de las ventanas

- Tener luz eléctrica y poder disponer de una nevera para poder mantener los alimentos ( igual que hay la nevera para las vacunas en el hospital )

Y con respecto al hospital, hemos detectado:

- mucha suciedad,

- desorden en la farmacia, medicaciones caducadas…., que parece ser solo se ordena cuando vamos los cooperantes.

- pensamos que la medicación que los cooperantes llevan tendría que gestionarlo el propio personal, y Sanogo que tenga el suyo propio.

- habría que hacer un estudio de las enfermedades más frecuentes y tener solamente esa medicación, mucha medicación que hemos llevado se caducará y habrá sido un gasto inútil.

-  creemos que cada persona debería tener su cartilla  sanitaria donde anotar todo su historial ( fecha, motivo de la consulta y tratamiento )

Durante nuestra estancia, se han resuelto problemas de salud que solo podía solucionar un médico por lo que creemos  que la presencia de estos profesionales  debería ser más continua.

Hemos hecho visitas a Kelmi, donde hemos observado muchos problemas de salud tanto en niños como en adultos, en Tondoudou y Dossou no hemos detectado tantos problemas, Gonta y Narki tienen un difícil acceso y es por ello que tienen más necesidades aunque tenían buena salud.

El hecho de no conocer su cultura y costumbres de las diversas etnias ha contribuido a tener una apreciación errónea por nuestra parte, por lo que no sería descabellado el poder disponer de un pequeño resumen de sus características antes de emprender el viaje.

En resumen, y globalmente creo que hemos ayudado en la mejora de salud ( se han hecho muchas visitas, se han repartido tikets, se han hecho vacunaciones, control de gestantes…) todos nosotros nos llevamos un grato recuerdo de los habitantes, su paciencia,  amabilidad y alegría nos ha emocionado y contagiado, esperamos que por mucho tiempo.

Un saludo

Delia, Marta, Maica y Beni